jueves, 19 de julio de 2007

Mi primera vez

bien, voy a hablar de la primera vez que escribí poesía... tengo que decir que, como debe de ser, fue una cosa absolutamente espontánea que me salió del corazón y, por tanto, no fue demasiado buena. Es cursi y todo eso, pero... ¿qué le puedes pedir a un chico enamorado? Supongo que el único objetivo era que lo leyera la chica en cuestión, no tenía una intención demasiado literaria e igual se nota... pero ahí queda, al menos como curiosidad. Ni que decir tiene que si no soy ya ese chico enamorado... ojalá lo fuera.

Dulce pájaro enjaulado
chocaste con mi ventana abierta
y te curaste en mi regazo.
Tu mirada sin fondo
y tu plumaje encantado
entraron en mi vida
y me enamoraron.
Deseoso de escapar,
de bailar al viento con descaro,
te retienen las cadenas del amor
como un cálido lazo.
Quédate conmigo,
dulce pájaro,
por favor,
quedate un poco más a mi lado.


Y, bueno, siguiendo con la misma metáfora... también escribí otro, aún más mediocre, si no te ha gustado el primero no sigas leyendo, ya sabes que segundas partes nunca fueron buenas.


Por favor, pajarillo querido,
pajarillo amado,
no busques otro nido
no dejes caer el nuestro
en el olvido
de lo que pudo ser
y no ha sido.
Te quiero, lo pasamos bien,
ha sido divertido,
pero aún quiero más,
aún no hemos cumplido.

Supongo que debería empezar a escribir poesía más seria o dejar esto para mí... pero quería compartirlo por ser mi primer acercamiento, gracias por leerlo, ya sé que tiene más sentido para mí que para vosotros.

No hay comentarios: